
Día de lluvia en mi maravillosa ciudad hoy. Enamorada estoy hasta de sus calles empapadas. El fresco mes de septiembre ha llegado... Me nubla el pensamiento. Me confunde y hace que vuelva a caer en las mismas trampas y a tropezar en las mismas piedras de siempre.
Porque claro, todo lo que hacemos en nuestra vida tiene una consecuencia posterior. Buena o mala; previsible o imprevisible. Quien no ha pensado alguna vez lo maravilloso que sería poder adelantarse a los acontecimientos. Poder evitar las consecuencias de nuestros actos antes mismo de pensar en hacerlos. Ponerle fin a algo que se nos escapa de las manos sin darnos cuenta, sin que nosotros podamos evitarlo.
Todo el mundo quisiera guardarse la mano en el bolsillo y no tirar la piedra. Porque esa piedra quién sabe donde puede caer: directamente en la cabeza de alguien; o en el agua, donde puede caer al fondo y nunca más saber de ella; o puede caer en un agujero y perderse en la lejanía.
Como se sabe cuando se ha ido algo de las manos? como se pueden controlar las cosas? que persona humana con sentimientos no se pone nervioso ante una nueva etapa o siente cierta desconfianza ante lo desconocido? quien puede ser más racional que la razón misma?
Yo no, desde luego. Me dejo llevar demasiado por mis sentimientos y pasiones. Y aunque a cada cosa que me enfrento le suelo plantar una sonrisa, a veces y sin quererlo, se me tuerce. Mi propia sonrisa me dice " se te están saliendo los pies del tiesto ".
Y esto me lleva a pensar... que no sé lo que quiero. Ni qué ni cómo hacer con las piedras que guardo en mis bolsillos. Ni a quién regalárselas. Tanta libertad y relax me tienen desconcertada. Que de una jaula a la vida en mundo exterior hay un paso grande y que por muy independiente y autosuficiente que sea, sigo volcando mis inquietudes en los mismos sitios. Y en las mismas personas.
Hoy aunque sonría, estoy gris, como el día. Mis horizontes, aunque estén bien marcados se ven algo borrosos desde aquí. También puede ser que ande yo un poco perdida sin entender ni lo que soy ni lo que siento. Ni de qué color pintar las piedras de mis bolsillos.
"Lo Que Me Preocupa, No Es Que Me Hayas Mentido, Si No Que, De Ahora En Adelante Ya No Podré Confiar En Ti"
Friedrich Nietzche
P.D: no es que me haya mentido nadie, al menos que yo sepa, solo es que en los dos últimos cafés que me he tomado me ha tocado el mismo azucarillo. Y además porque la frase es genial. Y el autor para que contar. Espero que no sean coincidencias...
Un beso, señores, suerte y ánimo.